martes, marzo 28, 2006

Un día cualquiera


Un día cualquiera te levantas sabiendo que debes empezar de cero. Todo aquello que creías que estaba ahí, de repente no lo está. Entonces te atemorizas, te sientes inseguro, e incluso triste, porque crees que has olvidado a cómo empezar de nuevo.

Pero es entonces cuando recuerdas que empezar de cero no es empezar sólo, y es cuando coges y gritas...y es cuando cogen y te escuchan. Te vuelves a animar, te sientes fuerte, y seguro, porque no has recibido el eco que pensabas que ibas a tener. Y en vez de escuchar tu propia voz de vuelta, escuchas la de un toro negro, que simplemente te dice: "Tranquilo...estoy aquí".

Somos afortunados por pertenecer a este grupo....y aprovecharemos esta fortuna para ir publicando nuestros pensamientos, experiencias, vivencias y consejos, que pueda ayudar a alguien, o incluso mejor, a nosotros mismos.