viernes, agosto 29, 2008

PERSONAJES DE NUESTRO TIEMPO: JOE ARPAIO, SHERIFF DEL CONDADO DE MARICOPA, ARIZONA.


La fórmula de Joe Arpaio.


El Sheriff del Condado Maricopa habla acerca de su vida, su trabajo, los problemas candentes de Arizona.

BARRIOZONA: Usted es sin duda un servidor público controversial, que recibe tanto elogios como criticismo. ¿Quién es Joe Arpaio?

SHERIFF JOE ARPAIO: Solamente hay uno como yo, aunque algunas personas dicen: “Debíamos de clonarte.” Pero solamente hay un Joe Arpaio. Nací y crecí en Springfield, Massachussets, el 14 de junio —día de la bandera de Estados Unidos— de 1932. Trabajé duro para mi padre que vino de Italia y mi madre; mi madre murió cuando yo nací, así que fui de familia en familia, pero trabajé duro. En la Preparatoria yo practiqué todos los deportes; trabajé en la tienda de abarrotes de mi padre; ingresé al Ejército en 1950, cuando cumplí 18 años de edad; me incorporé en un departamento de policía de Washington, D.C., después en Las Vegas; ingresé después al Buró de Narcóticos, que ahora es conocido como la Administración para el Control de Drogas (DEA); y trabajé por casi 30 años para el Gobierno Federal, combatiendo el tráfico internacional de drogas. Fui el Director Regional en México; viví en la Ciudad de México, y tuve oficinas en Bogotá (Colombia) y Argentina, así que cubría América Latina; y fui el único Agente Federal en Turquía, en el Oriente Medio, combatiendo el tráfico de drogas. Estuve a cargo de la DEA en Texas, así que conozco acerca de esa frontera. Encabecé el combate Federal contra las drogas en Arizona; conozco acerca de la frontera de Arizona. Así que tengo 14 años de experiencia trabajando en la frontera México-Estados Unidos. Me presenté como candidato a Sheriff en 1992. Le gané al Sheriff que estaba en la posición y he sido reelecto desde entonces. Y voy a buscar la posición por la quinta vez el próximo año —para todos aquellos críticos allá afuera que siempre están tratando de humillar a este Sheriff. ¡Esto no va a suceder!

BARRIOZONA: Muchos lo acusan de buscar deliberadamente la atención y publicidad de los medios de comunicación. ¿Qué piensa acerca de esto?

SHERIFF JOE ARPAIO: Yo le doy cuentas a la gente. A cuatro millones de gente —que nosotros sepamos— le doy cuentas. Así que como soy electo, la gente son mis jefes. No le doy cuentas a ningún gobernador, a ningún burócrata, o político. Yo creo que la gente debe saber lo que el Sheriff está haciendo. No administro una organización secreta CIA, así que tú dices que soy un rastreador de publicidad, o lo que sea, tú acudiste a mí, yo no acudí a ti. Todos ellos vienen a mí; ¿se supone que debo de decir, “ve a hablar con un sargento”, como todos los demás dicen? —especialmente (acerca de algo) controversial? Solamente hay un Sheriff en el Condado, y ése soy yo, ¡así que yo hablo con la gente! De modo que si ellos me quieren llamar rastreador de publicidad, está bien conmigo.

BARRIOZONA: ¿Cree usted que la atención de los medios de comunicación ha contribuido al éxito de su trabajo como Sheriff?

SHERIFF JOE ARPAIO: Es una relación de amor y odio—especialmente con los periódicos. Los periódicos de aquí no publican cada vez que arrestamos a inmigrantes ilegales a causa de un delito mayor. Estos son crímenes serios—el contrabandista y el controversial arresto de la gente que está siendo traída al país ilegalmente. No cubren la noticia, pero los medios nacionales lo hacen, así que si ellos no quieren cubrirla aquí, no me molesta, porque yo obtengo suficiente cobertura en los medios nacionales o internacionales.

BARRIOZONA: ¿Cuáles considera que son los problemas más difíciles —en términos de la aplicación de la ley— que el Condado Maricopa enfrenta hoy?

SHERIFF JOE ARPAIO: Yo creo que uno de los problemas que tenemos que cuidar es que estamos incrementando la población. Tenemos ahora cuatro millones; la Ciudad de Phoenix es la quinta más grande en el país. Nosotros somos la segunda o tercera oficina de sheriff más grande en los Estados Unidos. Así que tenemos que echar una mirada al incremento de la población; tenemos que echar una mirada al medio ambiente; desde luego, mis habilidades son en la aplicación de la ley —45 años. Así que en cuanto al Sheriff, tenemos que echar una mirada hacia al hacinamiento en las cárceles; yo no tengo una actitud derrotista. Tengo dos mil cuartos en las carpas, voy a construir más carpas, ese letrero de “CUARTOS VACANTES” va a estar siempre prendido. ¿Crees tú que voy a hacer lo que otras personas y colgar un letrero de “NO HAY VACANTES”? ¿O no consignarlos como en California, si normalmente eres arrestado por un delito menor, ni siquiera te llevan a la cárcel? Nunca va a pasar eso aquí. Yo administro las cárceles, cualquier oficial que quiera arrestar a cualquiera, yo lo tomo. Nunca daré una excusa: “no los traigas aquí, no tengo espacio.”

BARRIOZONA: ¿Cómo es diferente el contrabando de drogas en la frontera Estados Unidos-México que cuando usted trabajaba para la DEA?

SHERIFF JOE ARPAIO: El contrabando de drogas hacia los Estados Unidos desde México realmente no ha cambiado mucho [de] cuando yo era el Director ahí. [Desde] América del Sur, acostumbraba a venir por América Central y México a través de la frontera, más fácil que irse directamente hacia Florida; lo que acostumbraban hacer entonces fue llamada la “Conexión Francesa”, la heroína desde Francia; simplemente había muchísima intensidad policíaca, así que ellos cambiaron. Ahorita mismo las drogas aún continúan proviniendo de América del Sur, en lugar de ir directamente a Miami, entrando a través de la frontera Estados Unidos-México, más bajo el control de traficantes mexicanos. Como quiera que sea, hay demasiada violencia; muchas guerras sucediendo; están matando a oficiales de policía, hay muchas amenazas ahí. Así que parece más estar sucediendo una guerra ahí hoy que cuando yo estaba allá.

BARRIOZONA: Usted pasó algún tiempo en México, ¿cómo se siente acerca de la gente ahí—del pueblo mexicano?

SHERIFF JOE ARPAIO: Yo pasé cuatro años en México. Acostumbraba reunirme con el Presidente (Luís) Echeverría, (Pedro) Ojeda Paullada, de la Procuraduría (PGR). Tuve una gran relación con los mexicanos y el pueblo mexicano. El Procurador General venía a mi casa—y a mi esposa le gustaba cocinar un pastel de moras— y al Procurador General le encantaba el pastel de moras. Así que completamos más trabajo —de cooperación— con el Gobierno Mexicano en torno al pastel de moras que al “gran garrote” —the big stick*. De manera que yo tengo compasión por el pueblo mexicano, por toda la gente alrededor de este mundo. Los italianos, mi madre y padre eran italianos, estoy orgulloso de decirlo; soy de origen italiano. Por otro lado, soy primeramente norteamericano, ciudadano estadounidense. Así que he llevado mucho a cabo; en Argentina, por todos lados, tengo un tipo de filosofía de respeto mutuo, y es así como se hacen las cosas.

BARRIOZONA: La inmigración ilegal parece estar fuera de control. ¿Qué impacto cree usted que la aplicación de la ley de su departamento esté tendiendo en este asunto?

SHERIFF JOE ARPAIO: Yo creo que estamos teniendo un impacto. Como hay mucha gente que no quiere oír esto, no estoy seguro de la construcción de un muro [en la frontera]; eso solamente va a vender más palas y escaleras. Lo que yo digo es, cuando crucen la frontera, arréstenlos. Hay una ley Federal; a cualquiera cruzando la frontera [sin documentos] aquí se le pueden dar seis meses en la cárcel. Nadie aplica esa ley. Como puedes ver, la gente que arrestamos bajo la ley estatal, no pueden trabajar detrás de las rejas—quiero decir, pueden trabajar limpiando los pisos (en la cárcel) —pero no pueden trabajar (afuera), ganar dinero para mandarlo a sus seres queridos. Así que si los arrestas cuando ellos cruzan, no hay razón para cruzar si van a terminar en las carpas en la cárcel. De manera que eso va evitar que la gente cruce. Económicamente: ¿por qué vendrías aquí si vas ir a la cárcel; no puedes trabajar para mandar dinero a tu familia? Así que, ¿por qué no aplicamos la ley que nadie quiere aplicar? Hablan de seguridad; nadie ha dicho “arréstenlos”. Nadie los ha encarcelado, pero, “ah, vamos a hacer cumplir la ley en la frontera”, está bien. ¿Lo están haciendo ahora? Sí, pero lo que ellos hacen, los mandan de regreso (a su país.) ¡De acá para allá, de acá para allá, de acá para allá! ¡No los quieren encarcelar! Eso es tan sencillo como lo estoy diciendo. Y si dices que la comunidad Hispana, algunos de ellos están en contra de mí, yo no creo que realmente entienden la situación. Yo he estado casado por cincuenta años, mi esposa se merece una criada. ¿Piensas que no puedo contratar a una sirvienta y pagarle con dinero en efectivo —a una ilegal— no crees que puedo hacer eso? Pero no lo voy a hacer. Y no es justo para la compañía legítima que yo tenga que pagar doble a esa compañía cuando pude haber pagado la mitad, si hubiera contratado ilegales. ¿Me entiendes? Claro, si hubiera contratado a un ilegal, estaría en la primera plana en todo el mundo. Si todos los demás contratan a un ilegal, ellos pagan con dinero en efectivo, a nadie le importa. Entonces ellos dicen una cosa, pero están haciendo otra. ¡Pero yo no! Yo voy a obedecer ley.

BARRIOZONA: “El Sheriff más duro de Norteamérica”—¿cómo le queda este título?, y si pudiera escoger un título que lo describiera, ¿cuál sería este?

SHERIFF JOE ARPAIO: Yo soy un romántico. He estado casado por cincuenta años. No soy realmente un tipo duro; soy duro en mi trabajo, pero tengo compasión. Quiero decir, ¿tú crees que si estoy arrestando a toda esta gente, voy a mi casa y celebro? Yo no celebro. Tú sabes, tengo algo de compasión por los criminales. Yo solía relacionarme con criminales; hice mucho trabajo [policíaco] encubierto por todo el mundo, Y cuando tú haces trabajo encubierto, algunas veces usas informantes; ¿crees que los informantes son sacerdotes? Los informantes son asaltantes de banco, y todo lo demás. Así que yo me he asociado con el criminal; no me molesta, entiendo la mente criminal. Pero mi filosofía es: si tú haces algo incorrecto, tú tienes que pagar por eso. Tienes que pagar; tú juegas, tú pagas. Y debes de ser castigado. Acostumbrábamos castigar a nuestros hijos cuando eran pequeños; acostumbrábamos a quitar privilegios a nuestros hijos cuando hacían lago incorrecto. Así que nunca he podido entender por qué nadie usa la palabra “castigo” en la cárcel o en la prisión. Siempre es “educación”, “rehabilitación”; nunca se quiere castigar a alguien o quitarle sus privilegios. Pero podemos castigar y quitarles sus privilegios a nuestros hijos —acostumbrábamos hacerlo—, ¿pero no podemos hacer lo otro? ¿Por qué está mal decir “si haces algo incorrecto tú no tienes que vivir en el Hotel Hilton? ¿Por qué es incorrecto? Porque les quité [a los presos] sus [programas de] televisión —excepto el canal del clima y el de comida— y la única razón que nos les quité la TV es porque hace 20 años un juez dijo que la tenían que tener. Les quité todas sus películas, les quité su pornografía, les quité su café, les quité su sal; bueno, puedo seguir y seguir. Les doy comidas de 15 centavos en lugar de bistec; comen sándwiches de Bolonia y naranja en su desayuno-almuerzo —sólo dos comidas al día— y después les doy una comida caliente. ¿Por qué tienen que vivir bien si hicieron algo incorrecto? Yo no lo puedo entender. Pero todos los demás no quieren entender, no todos, ¿me entiendes? Evidentemente, como yo tengo cuatro millones de jefes —de los que sabemos; hay unos cuantos vagabundeando por ahí que sabemos están aquí— bueno, pero si tengo cuatro millones de jefes, ¿no sería bueno dar cuentas directamente a ellos y no tener que dar cuentas a un gobernador o a un burócrata? Y evidentemente, a la gente le gusta lo que estoy haciendo. Ahora bien, yo no hago este trabajo para acrecentar mi hoja de historial de empleo. Cuando me vaya de aquí, yo voy a viajar directo al crepúsculo —y no va a ser en un caballo, porque nunca he montado uno— y sé que el día que me vaya, no vas a andar pidiendo hablar conmigo: Ya no soy nada. Así que, no entiendo eso. Tampoco recibo un salario elevado; tengo a cincuenta personas que trabajan para mí quienes ganan más dinero que yo. Así que tampoco lo hago por el dinero. Tampoco es para llegar a ser gobernador, lo cual hubiera podido llegar a ser —así que, ¿por qué hago esto? Trabajo catorce horas al día, siete días a la semana. ¿Por qué hago esto? Esa es una buena pregunta, ¿verdad que la es? Y es difícil para mí contestarla, pero te daré la respuesta. Cualquier cosa que yo hago, siempre lo hago con fuerza. No hago las cosas a medias. Pero la respuesta real es —y todos los demás políticos te dirán lo mismo: “ah, estoy aquí porque sirvo a la gente”— ya no dicen ni siquiera eso, deberían, pero ellos sirven a la gente. Pero estoy aquí con mi vínculo especial de conexión que tengo con la gente de este Condado; si no tuviera a la gente que me requiere, me iría mañana, me iría mañana; no necesito este trabajo.

BARRIOZONA: ¿Qué tipo de entrenamiento reciben sus oficiales?

SHERIFF JOE ARPAIO: Nuestra gente está bien entrenada. Tenemos una gran academia. Construimos una flamante academia. Trabajé duro para hacer eso hace cinco años. Y hasta otras corporaciones de la ley me piden que les entrene a sus policías. Respecto a inmigración, tenemos el grupo de complemento más grande entrenados por la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE). Ya hemos graduado a 72, y tenemos 40 más ahora, y vamos a tener 160, el más grande en la historia de los Estados Unidos, entrenados en donde nos podemos poner el uniforme federal para aplicar las leyes de inmigración. En cuanto a todos mis oficiales trabajando en la cárcel, ellos están bien entrenados. Tenemos a 4 mil empleados; la segunda oficina de Sheriff más grande en los Estados Unidos. Voy a continuar al frente de esta oficina, no se la voy a ceder a ningún dizque llamado oponente, voy a continuar. Voy a seguir, y cuando me sienta que ya no puedo hacer el trabajo, entonces me iré.

BARRIOZONA: ¿Algo más que quiera agregar?

SHERIFF JOE ARPAIO: Quiero darles las gracias por la oportunidad de hablar con ustedes. No quiero insultarte, pero yo hablaré con quien sea. Hasta hablo con mis reclusos. Voy a las carpas. He dormido en las carpas. Fui a propósito a decirles a los internos: “si yo puedo dormir aquí, cállense la boca, y paren de quejarse”. ¿Me entiendes? En cuanto a la inmigración ilegal, no creo que va a cesar, creo que va a continuar. No creo que el Congreso tiene las agallas de surgir con un plan final. Pero yo voy a hacer lo que mi trabajo es, pelear a la inmigración ilegal. Tenemos mucha investigación llevándose a cabo en otros asuntos; quiero estar aquí para asegurarme que esos casos son hechos apropiadamente. Pueden ser investigaciones controversiales contra ciertas personas, pero voy a estar aquí para asegurarme que tengan la conclusión apropiada, y vamos a continuar haciendo lo que hemos estado haciendo.




miércoles, agosto 27, 2008

Todas estas canciones me dicen algo...

Te amo: Alexander Acha (Es el hijo del famoso cantante Emmanuel, su disco debut a mi parecer es muy bueno)




Es hora de decir adios: Kenny G y Camila(Su disco me encanta y no paran de sacar exitos)



Dos palabras: Motel y Paty Cantú( Grupo famoso en México y algo aqui en España y ella era la parte femenina de Lu, que esta preparando su disco en solitario :)



Juegas a no ser tu: Sandoval( Grupo formado por el músico y cantante de Lu ,Mario Sandoval )

jueves, agosto 21, 2008

¿Feliz o trágico reencuentro?

Estos dos hombres criaron a un león, y cuando se hizo tan grande que no pudieron hacerse cargo de él, lo soltaron en su hábitat natural, en África. Después de 1 año decidieron viajar para visitarlo. Se les dijo específicamente lo peligroso que era, que el león no los iba a recordar. Este vídeo fue tomado cuando se encontraron con él.


Christian The Lion - A Pet's Love Is Forever! - Watch the top videos of the week here

sábado, agosto 02, 2008

la Feria está llegando




Pocas señales te hacen revivir momentos tan bonitos. Ellas, año tras año, (porque esta tiene algunos ya) te van dirigiendo hacia un lugar mágico.


Desde pequeño tus padres te llevan, es un día maravilloso, llevas pensando toda la semana anterior subirte en ese carricoche con forma de camión de bomberos; seguido del auto de policías. Tres más adelante estás tú o tú o quizás tú, porque seguro que más de una vez nos montamos a la vez sin conocernos de nada. Ese día que hay una tómbola y con cada boletillo hay un juguete. Por allí anda parte de tu familia, parte que en paz descanse y parte que espero le vaya muy bien en la vida, aunque ya no la veas. Ese miércoles en la caseta de la Calzada era más que bonito.


Con los años vas descubriendo los coches de choque, donde siempre te dan un mal golpe cual moratón recordarás un par de semanas, ya sea en la zona costal, ya sea en el hueco de la rodilla. Descubres el látigo, el saltamontes, el barco vikingo, el enterprise... Ahí no te subas.


La adolescencia hace que tus padres te den algo de dinerillo y ya empieces a volar solo. Empiezas a fijarte en una mayor variedad de atracciones, algunas con curvas. Esa Feria está llegando


Nuestra generación; y alguna más reciente también; tuvo la suerte de conocer la llamada Feria del Centro en su apogeo, calles llenas y llenas de gente, de bebida, de música, de alegría. Era algo parecido al desenfreno, líquidos volando, camisetas muy cortas. Aquello dio paso a un aumento del salvajismo, por ello poco a poco se fue limitando el horario de musica fuera de los bares. Sin embargo los que nos lo queremos pasar bien y divertirnos vamos encontrando la forma y adaptándonos a la nueva situación. Si a las seis te cortan pues algún local te acogerá gustoso y con botella Cartojal a punto. Esa Feria está llegando.


Viernes noche, pregón y pistoletazo. Cielo iluminado por cohetes y artificio. La Feria está comenzando. Este año a buen seguro lo volveré a ver, me gustaría compartirlo con todos o con algunos, de vosotros dependerá. Que quede claro que no lo digo con ninguna intención, personalmente para mi siempre será un día especial el de los fuegos, y tenga veintisiete o noventa y siete, trataré de verlos. Además este año hay por ahí alguna que hace tanto que no lo ve que ya se le ha olvidao como son.


Todavía recuerdo como si fuera ayer, doce de la noche, en andén desde las siete y siguen apareciendo copas... O qué me dices, hace ya años, de "Er Clú" Estabamos rodeados y que bien "mantuvimos el tipo". Y el Boulevar?? Por allí pasó lo más grande. El carrito!! O el año pasao mismamente en la azotea del Larios, Amando es su salsa, mi madre pidiendo comida y éste con sus amigas de ligoteo. Y así muchas, aunque parece que no, es una semana grande, que tal como está el mundo deberíamos vivirla como se merece. Entre amigos, con una buena copa y mucha alegría.


Paz y amoR.